diumenge, 20 de març de 2011

el meu primer relat

La Leles em va donar la possibilitat de presentar-me a un concurs literari en castellà i vaig pensar i per què no? us volia fer particeps del meu relat:


Ángela se despertó, cogió su Älmhult[1] se tomó su café, hoy poco ruido. A pesar de ser el sexto mes de gestación seguía con la misma jornada laboral pero hoy era fiesta local en el trabajo y se disponía a aprovechar el día en la compra de la habitación para la niña. Silencio, sólo se oye silencio, unos pasos, un beso, Juan sale de la puerta debe cumplir con sus obligaciones. El silencio..., durante los últimos meses se ha diluido la pasión como un azucarillo, se ha impuesto el silencio, solo roto por la Sedlig[2] que mueve el desayuno.

Coche, radio, como si fuera una máquina llega a la tienda Sueca, se siente hinchada, decide dejar su vehículo en el exterior. Se siente aislada, sola, como si nadie más estuviera allí, lleva tiempo con esta sensación desde que llegó a la conclusión que el embarazo y la preparación del parto era tarea suya. Desde que sintió el rechazo de su pareja al fruto buscado de un amor de diez años.

Marta llegó, agarró un papel y un lápiz, se sentía fuerte, vivía en un conflicto a punto de superar, la separación de su pareja de los últimos cinco años estaba siendo superada gracias a la ilusión de su nuevo piso. El tiempo apremia. Llegó en transporte público, debía comprarlo todo, que se lo llevaran y en pocos días instalarse en su nuevo nido. Sacó de su bolsillo el plano con todas las medidas, y comienza con un metro a mirar que pondrá en su comedor, dedica poco tiempo al mueble de la televisión pero se para en el de las butacas. Su pasión la lectura, busca la mejor butaca que pueda existir y una lámpara idónea. Apunta en un papel. Vuelve a sentarse en una Ektorp Muren[3] y observa una mujer de unos 30 años, pelo largo liso, con ligeras curvas en el vientre y palidez en su piel, evidentemente ve en ella una próxima madre primeriza. Se queda encantada viendo en su cuerpo un sueño alejado desde su ruptura, las lágrimas afloran manchando el papel donde había escrito los muebles de su nuevo amanecer. Nota como si aquella chica no tuviera un rumbo y la observa como si el conjunto de habitaciones que acompañan el camino de la tienda fuera un vacío en su presente. Marta sin darse cuenta no deja de seguirla con la mirada hasta que finalmente Ángela desaparece en el mundo de la cocina.

Silencio, Marta siente silencio en su cuerpo, el pasado ha brotado nuevamente, se siente sola, sin saber qué le espera en el futuro, y se agarra a un mueble como si fuera un trozo de balsa que debe llevarla a su salvación. Se levanta, se dirige hacia nuevos apartados de la tienda parándose en la habitación de matrimonio. No lo duda, una Leirvik[4], con cabezal de barrotes. Por fin voy a cumplir con todas mis fantasías, quiero hacer realidad todos mis sueños, quiero que esta cama sea el altar donde planificar y cumplir todo lo que hasta hoy era tabú.

De golpe ruido, se oye un murmullo, no puede evitarlo acercándose a la multitud, cerca de donde están las cunas allí estaba Ángela mareada. Sin saber el motivo, Marta la agarró por el brazo y con voz fuerte obligó a las personas que la rodean a irse. –¿Estas bien? – Si gracias, es un mareo de embarazada. – Si ya me he dado cuenta, vamos al baño a parte es hora de comer. ¿Comemos juntas?. En el baño Ángela se lavó la cara y posteriormente comieron unas albóndigas. Sin saber el motivo las dos no dejaban de mirarse a los ojos. Silencio, no había nadie más en el local, solo unos ojos verdes y otros negros. Pasaron las horas, no habían penas en las historias sino futuro esperanzador, pero cada una veía en su compañera un vacío que nadie podía cubrir. El café se fue acabando. –Ángela, ¿ te apetece ayudarme a mirar los muebles de mi nuevo piso? –Con la condición que tu me ayudes con los de mi niña. –De acuerdo. Durante la tarde lo compraron todo, Not[5], Älmhult[6] Ektorp Muren[7] artículos decoración, , Dito[8], Hensvik[9][10], juguetes. Se acercaba la hora de irse las luces se encendían y se apagaban como señal de obligación de salir y así lo decían por megafonía. –Marta, me mareo nuevamente acompáñame al baño. Ya estaba casi cerrado, lo acababan de limpiar, entraron igualmente y ella se lavó la cara en ese momento y sin saber el por que, Ángela abrazo fuertemente a Marta y esta abrió la puerta de un lavabo para que nadie las viera. Cerraron los ojos, no querían separarse y de golpe sus labios se unieron como nunca antes habían hecho. Nunca anteriormente habían sentido los labios de otra mujer y en su sentimiento solo notaban su corazón bombeando y una pasión desconocida hasta el mismo momento. Marta se quedó pensando y rió como una niña adolescente. Acercó su dedo índice a los labios de Ángela como señal de silencio se sentó en forma de indio encima de la taza y puso encima a Marta apoyándose ésta en sus pechos como si se tratara de un bebé. Silencio, hasta la llegada del supervisor. Ningún pie en el suelo, ya nos podemos ir. Marta estaba como traspuesta en el pecho de Ángela, sueño, mareo, amor, no era consciente de lo que sentía y en ese momento, se dio cuenta que se quedaría a solas en una tienda durante toda una noche con una mujer desconocida a la que anteriormente había besado.

Ruido histeria y ahora qué??? Ángela la abrazó -tranquila, con una llamada salimos de aquí y rió.. Pero ¿ alguna vez habías tenido todo esto para ti? Marta envió un sms. No iré a dormir estoy con Mónica

Silencio y de golpe explosión interna, habían retrocedido 15 años, se sentían adolescentes, dos amigas dando saltos alrededor de una nave industrial llena de muebles. Entraron en la cocina y decidieron qué comer. Ángela subió con unas Bigarra[11] y encendió dos para su gran cena romántica. Repitieron la escena del mediodía, ahora uniendo sus manos. Al finalizar decidieron repasar todos aquellos muebles que iban a comprar. Eso sí ahora los probaban uno tras otro, Todos los sofás, las butacas, las sillas. Llegaron a las habitaciones de matrimonio y siguieron con el juego –Ángela mira esta será mi Leirvik[12],. – ¿a ver? Se estiraron las dos y miraron el techo blanco, todo era oscuro solo veían gracias a las Hemsjo[13] que habían ido colocando en toda la nave. Silencio, guerra interior, ¿qué estamos haciendo? De repente se miraron y se volvieron a besar, en cada beso se cruzaban sus miradas, Marta empezó a acariciar la cara de Ángela y ella le respondió acariciando la cintura de ésta. Las dos se sentían como la vez que perdieron la virginidad simplemente que ahora se sentían maduras, calmadas, intensas y románticas, las caricias no tenían fin, las dos descubrían sensaciones que anteriormente ningún hombre había sido capaz de proporcionarles, las dos volvían a sentir el deseo de una caricia, de un beso. Sus impulsos duraron todo lo quedaba de esa noche hasta que las velas fueron apagándose, y con ellas el sueño apareció, dormidas en un abrazo. El despertar fue agradable, sentir una caricia que te llama al amanecer. Silencio, se miraron se abrazaron y se acariciaron tiernamente, al vestirse miraron las Bigarra[14], la Leirvik[15] deshecha. Silencio, Ángela recogió las Bigarra, Marta ordenó todo aquello, se respiraba una calma tensa. Marta dudaba, qué me ha pasado, qué he sentido, Ángela huía, la estaban esperando, no podía darle a su hija un futuro lejos de su pareja actual. De golpe se escucharon ruidos, nuevamente al baño, nuevamente se abrazaron y Ángela se sentó apoyando Marta la cabeza en sus pechos, volvían a crecer, dejaban de ser adolescentes. Ruido, música todo como el día anterior se miraron y se besaron. Ángela salió, se dirigió hacia la zona de compras, mientras Marta se quedó sola en el baño sin saber si en el fondo todo había sido un sueño.

Ruido, lloros, es Marta, la hija de Ángela, le pide pecho, ella cierra los ojos mientras acaricia la cuna, nunca fui tan feliz como en aquella tienda sueca.



[1] Taza sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/10193343

[2] Cuchara sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/40176907

[3] Sillón sueco http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/00184914

[4] Cama Matrimonio sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/S19849960

[5] Lámpara de pie lectura http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/60145137

[6] Taza sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/10193343

[7] Sillón sueco http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/00184914

[8] Cubertería http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/10182373

[9] Cuna sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/10175462

[10] Armario sueco http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/50077247

[11] Velas suecas http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/40174036

[12] Cama Matrimonio sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/S19849960

[13] Velas suecas pequeñas http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/70124262

[14] Velas suecas http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/40174036

[15] Cama Matrimonio sueca http://www.ikea.com/es/es/catalog/products/S19849960